Sunday, June 16, 2013

La muerte me desea


Hoy voy a ponerme dramática.
Estoy aquí, narrando mi mierda, de puro milagrito. 

Todo comenzó cuando me levanté de la cama, amanecí desorientada en casa de una amiga. Me miré en el espejo y ya está, me deprimí. Ni Sid Vicious había tenido en vida peor cara que la mía.
Con el estomago pidiendo socorro, regresé a casa para hacer la maleta y venir al hogar a recibir una alimentación.  (Casa no es lo mismo que hogar, está claro.) 

Primer problema. Gasolinera cerrada.
Al lado de mi casa, hay una gasolinera... pero ¿Para qué? Cerrada. Los siguientes señores gasolineros estaban casi casi en Bilbao... pero no quedaba otra. Planteabame la posibilidad de ir en tren, si no hubiera tenido 40 maletas que traer y no hiciera el ridículo... porque cuidao, no os creáis que la gente ayuda, te ven subir/bajar del tren con una maleta más grande que tú... pero da igual, te pasan por encima y encima, te ponen mala cara... Y eso que yo soy una chica fuerte y apañada, que puedo con mis maletas y las de mi prima. El caso es que allá por los confines estaba la gasolinera y con gran pena, me desprendí del único billete que había en mi cartera. 

Haciendo elipsis de lo que no interesa, contaré los intentos que ha hecho la muerte de que hoy tuviéramos un  encuentro.

Para empezar, pegaba un sol que me venía un olor a carne de parrilla y era yo misma haciéndome. Deshidratada y al volante, a puntito del desmayo, en la radio me ponen Alejandro Sanz. 
Contemplé la opción del suicidio en esos segundos que mi mano tardó en llegar a la radio y cambiar la estación, las interferencias me parecen incluso más soportables.
Después, un águila del tamaño de Falete decidió pararse en medio de la autovía.
Pero es que no es eso, realizaba un adelantamiento a un camión cuando vi el enorme pájaro nazi, desafiándome. Me dio tiempo a pensar que podía frenar, o cargarme al pobre pero malvado animal. Si hacía lo segundo, podía morir porque mi coche es de papel, o... podía ir a la cárcel, no sé, igual es delito, no sé si es un pájaro protegido, sagrado o el hijo de alguien importante.
Me dio tiempo a pensarlo pero mi reacción fue apretar el volante y obligar mentalmente al pájaro a volar.
El ave emprendió el vuelo y no tuve que cometer asesinato ni nada, pero, me tiró un cadáver. Un maldito cadáver de ratoncillo o conejo. 


 



No comments:

Post a Comment