Saturday, June 22, 2013

Rústica en Dinerolandia.


Pensé que volvía a morir hoy. Soy un drama de persona...

Para empezar, bebo más agua que cualquier persona normal parece, porque de verdad, cuando voy a vuestras casas y no tenéis botellas de agua me pregunto... ¿Pero esta gente como vive? Que a mí lo de que sea agua del grifo con cal y muerte me da igual, yo solo necesito que este fría. Fría de dolor de encías. Y en cantidades industriales.
Total que allí estaba yo, por la capital... calle arriba, calle abajo, escaleras arriba, abajo, etc... y claro, eso es un desgaste que me crea una necesidad adicional de agua.
Antes de proseguir la narración... quiero hablar de escaleras, y tiene que ver.

Las escaleras de la casa del señor David... ¿Pero qué tipo de arquitecto sin estudios realizó el diseño de esas escaleras? Si querías pillar el ascensor tenías que bajar a otro rellano... y eso no es todo, cada escalera era de una madre, parecían las dunas del desierto..
Y ahora hablaré de las escaleras de Teatro Kapital. Muchas. Demasiadas. Y atentaron contra mi dedo gordito del pie... fue una cosa seria porque yo intenté hacer como que no había pasado nada pero ardía en deseos de mirar si mi uña seguía en su sitio o si la había dejado allí de recuerdo. (Sigue, aunque magullada)

Aparte de la falta de agua estaba el sol... y el calor, y el contenido de tubos de escape colapsando mi nariz.
Deseaba llegar al tren y abandonar mi cuerpo en el asiento... pero pensé, que sería un trauma para el interventor encontrar allí un cadáver un sábado por la tarde, así que aguante.

Luego me he traumatizado porque ha subido una chica al tren que tenía toda la pinta de tener 23 años o por ahí... y escuchando su conversación (porque yo soy así, de tener oídos y escuchar) me he dado cuenta de que tenía 18. Y me he preguntado... ¿Cuantos años parece que tengo yo? Y me miro el reflejo en la pantalla del móvil, toda preocupada... Estoy tan acostumbrada a que me quiten años que cuando veo que mi cara se corresponde a mi edad... pues lloro. Pero hoy no sé, tenía cara de cadáver de edad imprecisa.
Total, que no sé, será que calculo edades que da pena.

Luego está Pharrell que me saca 18 añitos y sigue pareciendo un bebé. Y me confunde las ideas y la vida, y me enamora cosa mala.

P.d.
Solo quería comentar que la persona que se encarga de aconsejar a Miley Cyrus, desde mi punto de vista, la odia. Pero profundamente.




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