Saturday, November 16, 2013

La vida es así, llena de luz y de color.

El universo me ha puesto muchos obstáculos hoy para contar lo que me ha sucedido...
Para empezar, no tengo mi ordenador... he robado uno, el de mi padre concretamente.
Es un ordenador peculiar... con un teclado muy mierder que, no me digais porque, pero tiene una fila de más en el lado izquierdo... eso trastoca todas mis clases de mecanografía autoimpartidas y claro... una quiere pulsar el Ctrl y le sale la calculadora.. y así, media hora para un renglón, como las ancianas.

Otro impedimento ha sido, para variar, que se me había olvidado la contraseña.
La última vez que esto ocurrió, era que se me olvidó la cuenta, pero no sé que hice en plan Catfish de la Mtv, que buscando por allí y por allá pues solucione el asunto.. claro que si.

Y el acabose... tras introducir medio millón de contraseñas erróneas (Soy muy de poner contraseñas románticas... de esas que pasan una vez por tu cabeza, en plan: qué palabra tan bonita! pero luego ya no te acuerdas más...) pues consigo entrar y... sorpresa! No era uno de sus anuncios que empiezan a sonar a toda pastilla, que no sabes ni en que ventana se encuentra y que te obligan a cerrar esa película que llevabas 2 horas cargando... no. Era un maldito anuncio, en medio de la pantalla, en este espacio en el que estoy escribiendo ahora.... un anuncio sin equis, imposible de cerrar aparentemente.
Lo he cerrado haciendo historias propias de hacker del pentágono y no quiero hablar más de ello porque ya tenía un pie fuera de la ventana cuando lo he conseguido quitar.

Y ahora, procedo.
Hoy, Sábado, me levanté de la cama para leer un millón y medio de tweets que decían que en Burgos nevaba... y no voy a mentir, sentí envidia. Envidia porque aquí el frío es igualito pero sin diversión... y es bien sabido que cuando nieva, hace menos frío... o vete tu a saber si es que yo tengo menos frío porque me dedico a ir dando saltitos de felicidad como si nunca en la vida hubiera visto nieve.

Después de esto hice cosas que no interesan como comer, respirar...
También hice un bizcocho... era mi primer bizcocho sin chocolate y la cosa no fue bien. Estaba yo haciendo a la criatura con todo el mimo, cuidando de no quemarla.... pero aquello como que empezó a humear en exceso y adquirir un tono marron (que si hubiera sido de chocolate, hubiera sido el tono top)... hice el truco abuelil para ver si estaba hecho... y otra vez el universo me la jugó... el bizcocho me dijo: sácame, estoy hecho.. y yo le creí.
Era hermoso, elevadito... pero todo era mentira. Horas más tarde se comió a si mismo... (que se hundió, vaya) el caso es que me he comido el aborto de bizcocho y sabia bueno bueno, pero la presentación... lamentable.

Después de mi bizcocho amateur, acudí al teatro.
Fue bonito porque estaba como una recién nacida entre tanta tercera edad... perdidita por los laberintos del teatro... cruzándome con señoras que llevaban laca para aburrir y abrigos barrocos.
Yo iba mal vestida, un poco como siempre... y esperaba que me tocaran unas ancianas graciosas en el palco... en plan Marisa y Vicenta, que no me juzgaran y me dieran una galleta o algo.
Pero claro, como me va a tocar un palco con gente normal...
En mi análisis en plan admiración del teatro vacío, oigo como se abre la puerta del palco... me giro (sutilmente, no en plan herbal essences) y felicidad... mi queridisimo profesor nazi y su mujer.
Se me quedo una cara como de haberme tragado una bola de pelo, me estaba dando la risa y a la vez me caía una lagrimilla (esta igual era por el catarro)..
No había cosa de 5 pisos de palcos y todo un patio de butacas para que me tocara al lado la extraña pareja.... no. Mirando a Cuenca y Badajoz a la vez, llega Hitler y se pronuncia con un: bjduansda ncjcishs  que quiere decir: buenas noches.. (requiere años de práctica entender algo de lo que dice, no porque 'enseñe' filosofía si no porque tiene una zapatilla atascada en la garganta, el pobre...) total que estaba yo asustadita por si me reconocía y sacaba la antena del coche para pegarme y creo que solté un hola para dentro que escucho nadie.
Adiós no dijo, eso ya era un exceso.

Salí un poco en shock del establecimiento, pensando en la vida... metida en un grupo de abuelitas que iban comentando la obra (esto también porque tenía miedo, ya que ahora la calle es un campo de asesinos y violares) y aqui estoy, salva pero no sana.
Show must go on... que quiere decir que p'alante, no te rindas.

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