Thursday, May 8, 2014

Las cosas son más bonitas cuando uno las hace porque quiere.


El otro día bajando escaleras, la Señorita Barcos y yo encontramos una sorpresa al final... era una familia con papeles en la mano, papeles que repartían... 
Yo soy muy de hacerme la loca cuando me dan un papel porque si llegan a dármelos luego los acumulo como si fueran importantes, un tipo nuevo de diógenes... 
Total que hacia nosotras acudieron el papá y la nena con una gran sonrisa en la cara y un papel en la mano.. no habíamos tocado el suelo aun y ya teníamos el papel. Nos empezó a explicar que teníamos que donar médula ósea...y yo, que soy un poco estúpida, pues le pregunté por el proceso.. A mí ya me había convencido y le dije que lo haría, pero debo tener cara de mentira porque no me creía y me lo volvió a explicar... Yo no sabía cómo decirle que cuando pudiera iría pero que dejará de decirme que se estaban muriendo niños por mi culpa, estuve a puntito de sacarme el brazo y decirle: Ala, pues pincha! 

Llegué a clase un poco sintiéndome mala persona, pero bueno, se me pasará cuando vaya a donar... ¡Salvaré yo el mundo por vosotras, amigas de peso pluma no aptas para la donación! 

Si el hombre de los papeles conociera mi historia del otro día con el horno no hubiera dudado de mi buena fé... ocurrió el sábado, teníamos hambre e improvisamos un pizza de masa caducada y cosas por encima, era una pizza muy de pobres, como mirarse en un espejo... 
Lo malo de tener mucho hambre, es que se quiere sacar la pizza del horno cuanto antes... y en cuanto estuvo hecha, la opinión del estómago fue más fuerte que el sentido común... no había tiempo para coger un trapo, había que sacarla! 
Y así fue... pensé: Si lo hago rapidito, no me quemaré... y hasta ahí todo iba bien, hice pinza con los dedos y desplazé la bandeja de rejilla... pero hubo algo con lo que no conté, el universo y su odio a mi persona.

Mi cuerpo, al ver que milagrosamente había logrado mi objetivo sin quemarme, obligome a meter la mano de nuevo en el horno y marcarme el nudillo con la rejilla ardiente.. Así es como funciono.
El dolor del nudillo se me pasó cuando probé la pizza pobre, que entonces me quemé la lengua.
Is a wonderful, wonderful life. 



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